pizza napolitana unesco

La pizza napolitana acaba de ser declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Pero no solo el producto, sino, sobre todo, “el arte tradicional de los pizzaioli napolitanos”, esos que diariamente mezclan las masas, las vuelan espectacularmente y las cocinan en todas las variedades que Nápoles ofrece.

Desde la Margherita (la más sencilla: mozzarella -de dos tipos-, tomate, albahaca y aceite de oliva), a la capricciosa, pasando por la llamada pizza napoletana verace artigianale. Todo el país había apoyado en marzo de 2016 la candidatura de este plato tradicional italiano para convertirse en patrimonio intangible, una unanimidad realmente extraño en un país como Italia.

El arte pizzaiuolo napoletano, que se ha transmitido durante generaciones en la ciudad del sur de Italia, recibió el visto bueno del Comité del Patrimonio Mundial del organismo cultural de la ONU, que se reunió en la isla surcoreana de Jeju. La distinción no es para el producto individual, sino para esa forma especial de cocinarla desde el origen, especialmente el espectacular manejo de la masa lanzada al aire mientras gira, recogida en la caída de forma delicada con el reverso de la mano (así se oxigena la masa) mientras, como en las películas, se canta o se bromea.

¡Victoria!” Maurizio Martina, ministro de Agricultura, Alimentación y Silvicultura de Italia, escribió en Twitter. “Otro paso hacia la protección del patrimonio de Italia”. Pecoraro Scanio, un exministro del ramo, que asistió a las reuniones en Jeju, escribió en Twitter: “¡Larga vida al arte del pizzero napolitano!”.